Sueldos que desgastan vidas

ley de tercios.jpg

 

Buscar empleos dignos que proporcionen un salario decente para poder cubrir todos los gastos mensuales es el reto que tienen muchos jóvenes.

Por Edmée Aguilar

El trabajo de los call center, en El Salvador, ha ganado territorio como de las primeras opciones más rápidas y mejor remuneradas de un trabajo. A falta de otras oportunidades que paguen con un salario relativamente alto para un empleo juvenil, los jóvenes están destinados a aguantar las condiciones fuertes a la que pueden ser sometidos. Ese es el caso de Mirna Antillón, que con sus 21 años ha optado por trabajar, desde hace cuatro, a tiempo completo en un call center de San Salvador.

Mirna lleva segundo año en la carrera de psicología de la UCA. La cual, comenzó dos años después de haber terminado su bachillerato debido a que a su familia no podía pagar para que siguiera con sus estudios superiores al siguiente año. Una carrera universitaria en El Salvador, puede llegar a costar $6 mil en concepto de matrículas, pruebas de admisión, mensualidades. A eso hay que sumarle libros, fotocopias, comida y transporte por cinco años que pretende que dure.

Solo el examen de admisión cuesta $25, a lo que Mirna no podía acceder con facilidad, sin desbalancear el presupuesto que tenía su abuela para el mes. Es por eso que aprovechó su habilidad de hablar un buen inglés, por haber vivido tres años en Estados Unidos, y empezó a buscar trabajo en diferentes call center. Hay, al menos, 16 empresas de este tipo de servicio al cliente funcionando en el área metropolitana de San Salvador.

Un call center paga entre $3 a $3.60 la hora en cuentas bilingües y entre $2 a $2.50 en español. Eso sobrepasa por mucho al $1.25 que gana alguien que recibe el salario mínimo. Pero para Mirna, eso no compensa el desgaste físico que debe de pasar por trabajar de 7:00 am a 5:00 pm, para luego ir a clases de 6:30 pm a 8:00 pm. Sin contar que luego de sus clases debe ir a estudiar o hacer tareas.

“Ha sido completamente difícil porque los horarios del trabajo son muy poco flexibles. La vista se me ha cansado mucho. Es un desgaste físico y mental para una persona que estudia y trabaja en esos lugares. Muy pocas personas logran conseguir el equilibrio entre el trabajo y el estudio y más si todavía querés tener un poco de tiempo para tus amigos”, mencionaba Mirna, mientras se acomodaba en el cuello su identificación del trabajo.

Otro de los problemas que identifica es la presión por cumplimiento de metas. Estas pueden variar por cuentas. Pueden ir desde los $50 hasta $2,000 o más. Al cumplirlas, pueden ganar o no, también depende de la cuenta a la que pertenezcan, bonos de dinero. A veces de $30, $80, o $100. Eso, a pesar de provocar estrés en los trabajadores, es un incentivo para seguir ganando dinero.

Una de las motivaciones que mantiene a la joven estudiante dentro de este mundo laboral es que con ello puede pagarse la mensualidad de la universidad, teléfono, comida y un crédito que tiene. “Sí, lo admito. Te explotan, pero la paga es buena. Además, a cualquier persona le gusta tener su propia dependencia. Es una satisfacción propia poder pagarte algunos gustos. Más si tu sueldo está arriba del mínimo”, dijo Mirna.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s